Estoy celoso de la lluvia.
Si hiciera una pregunta abierta como <<¿es usted o se considera una persona celosa?>> ¿qué clase de respuesta tendría? supongo que variaría en cada persona que responda a dicha pregunta, puesto que puede referirse a el amor, la familia, las amistades, el trabajo, etcétera.
Pero... ¿si te digo qué me encuentro celoso de la lluvia, qué tipo de argumento esperarías qué te diera? bien, pues aquí lo tienes.
Me encuentro hoy, a 30 de marzo finalizando el tercer mes del año celoso de la lluvia, porque ella logra cosas que yo nunca me imaginaría. Ella toca tu piel cuando sale iracunda de aquellas nubes grises que opaca lo triste de tu día, rozan esa piel que alguna vez fue tenue y pálida, como la nieve que nunca hemos podido conocer. Ella es capaz de abrir tu corazón e inundar tu rostro con infinitos mares de lágrimas, siendo tu aquel marinero que lucha por sobrevivir a los oleajes de aguas que nunca has sido experto en dominar, en sentir tranquilidad. Aquella botella de vidrio con un mensaje, que en lo azul de tus ojos no para de extraviarse, fue lanzada a la mar por un joven aventurero que solo buscaba experimentar, quería encontrar aquel destino que el mensaje tuviese para él, ser encontrado y arrastrado hacia él, ser vida y poder vivir.
Nunca vi reflejados sentimientos de tristeza en la lluvia, siendo ella fiel confidente a la hora de compartir un suspiro al aire y un grito de amor al viento, quien por muy pequeña que sea, asemeja el gran dolor que llevas dentro, que no puedes soltar, que no quieres dejar ir. Esa tortura que tanto alegra tus días y poco a poco va consumiendo tu alma de una manera tan cruel y despiadada sin dejar rastro alguno más que unas cuantas gotas tuyas sobre la almohada... ¿a caso no ha sido suficiente el castigo de haber amado a quién en realidad estaba completamente perdido? solamente buscas respuestas a un sin fin de dudas que no logras ni tu sola entender, que quisieras comprender y que anhelas olvidar, siendo aquel tu mayor deseo y tu dulce venganza sonreír a la vida sin bajar la guardia.
Pero... cuándo la lluvia golpea el techo intentando ser escuchada, golpeando con fuerza para que nunca sea olvidada ¿qué viene a decirme esta vez? solamente dolor y sufrimiento ha traído consigo a lo largo de estos años, siendo testigo de tantos crímenes de antaño, siendo parte de innumerables vidas y despidiendo millones que nunca pudieron ver la luz del día. Sin embargo esta noche, que bajo el calor de mis mantas nacen una y otra vez sensaciones sobre mi piel, implorando que te pueda volver a ver, a sentir y bajar por cada parte de mi y así sientas todo lo que no has sentido en este tiempo de eterna sequía, de inquietante sed, de falta de ti.
Estoy celoso de ti lluvia porque eres y siempre serás quién acompañe en todo momento a es persona especial que entre nosotros ya no quiso haber más, y serás tu quién guíe su camino y calme su inseguridad, que abra su manto de serenidad y demuestre que estará todo bien, por muy lluviosa que la noche esté...
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